Pronunciado por: 
Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, Gobernador del Estado de Jalisco.
Fecha: 
Domingo, Septiembre 30, 2018

Regresar a este recinto siempre es un gusto, guardando la mejor memoria después de haber estado como Regidor, como Presidente Municipal, y reconocer en eso el esfuerzo de todas y de todos ustedes, señor Presidente interino, Enrique Ibarra, señor Presidente electo, ya en funciones, Ismael del Toro, a todo el Ayuntamiento, a Enrique Alfaro, Gobernador electo y distinguidas personalidades.

Desde aquel entonces, nuestra perspectiva sobre la política ha evolucionado, reconociendo este lugar la trasformación total que se da día con día en un cambio permanente, y esa evolución no ha disminuido tampoco mi pasión, como la de muchos ustedes, por el servicio público, ni la certeza de que la única vía para la transformación social es la participación activa de las y los ciudadanos en los asuntos de todos, convicción que comparto con el Presidente Municipal de mi ciudad, Guadalajara, Ismael del Toro.

Decía el estadista Otto von Bismarck que la política es el arte de lo posible y yo creo que si no fuera así, difícilmente volveríamos a la urnas cada tres o cada seis años para renovar nuestra esperanza democrática. Quienes nos dedicamos a esta actividad, nunca dejamos de creer que es posible mejorar la calle, transformar la ciudad y el estado. Nuestro mayor reto es sumar a los demás para que trabajen junto con nosotros en la concreción de ese sueño permanente.

Los que corren son tiempos inciertos, en los que el sentido de la realidad se diluye fácilmente entre lo virtual y lo tangible, tiempos en los que cualquier posverdad tiene mayor divulgación que un hecho concreto; los políticos y los servidores públicos tenemos, por tanto, una mayor responsabilidad en difundir mensajes constructivos, honestos y en dos vías con la sociedad. Así lo he procurado desde mi gestión como Gobernador, rindiendo cuantas no sólo ante los funcionarios, sino con informes abiertos y de frente a la sociedad civil, a los medios de comunicación, a las víctimas, a los empresarios ya  todos los sectores de la vida pública del estado.

Naturalmente en esta apertura y coordinación necesaria para la civilidad, incluyo a las expresiones personales y políticas divergentes a la mía, con gobiernos municipales, legisladores y representantes de cualquier partido o expresión política, hemos mantenido un canal de colaboración permanente  y así ocurrirá sin duda con la de Guadalajara, que encabeza a partir de hoy el Presidente Ismael del Toro, en los meses que coincida nuestra labor.

Un claro ejemplo de esta sintonía es la peatonalización de la Avenida Alcalde, que comenzó como una idea que a muchos les pareció una locura y que ahora se está haciendo realidad, con la que cambiará por completo una de las postales simbólicas del paisaje urbano tapatío, la fotografía de una Catedral cercada por cientos de automóviles y que ahora estará rodeada de peatones y ciclistas, además de haber recuperado el atrio de nuestra Catedral.

Así de transformadora puede ser una política pública cuando se busca el bien de la mayoría de los ciudadanos, y no solamente el de un sector que tanto ha tenido el control sobre muchos espacios. Por eso reconozco al expresidente, Enrique Alfaro, así como al expresidente Enrique Ibarra por su apertura y disposición para concretar proyectos conjuntos que están reconfigurando el entorno social, que estoy seguro que Ismael del Toro imaginará más proyectos así de deductivos y provechosos para la capital de Jalisco durante su mandato.

Este tipo de metamorfosis de los espacios y las dinámicas sociales no serían posibles si los gobiernos no dejamos de lado la ideología opuesta para trabajar en proyectos de largo alcance, que contribuyan a resolver problemáticas y cambiar paradigmas de raíz, a practicar el arte de lo posible en nuestro entorno más cercano.

Porque son desafíos complejos, como el de la movilidad urbana, la desigualdad social y la violencia, los que más requieren de una sociedad de autoridades unidas, pues si estos niveles de inseguridad que afectan a gran parte de la sociedad se han registrado, pese a las labores de contención y combate a la delincuencia organizada, no quisiera pensar qué hubiera pasado si nos hubiéramos quedado cruzados de brazos, o provocado la discordia con los otros ámbitos de gobierno.

Tanto el Gobierno Estatal como los municipios hemos mantenido reuniones de coordinación permanentes, buscando soluciones, implementando medidas conjuntas, porque sabemos que esta tarea de garantizar la seguridad ciudadana somos todos corresponsables. Pero no obstante a los esfuerzos, la inversión, los elementos que han perdido la vida en la coordinación interinstitucional, soy consciente de que este camino sigue cuesta arriba, aunque confío en que las autoridades que llegan tendrán más  y mejores herramientas para afrontar este reto y dar los resultados que espera la ciudadanía.

Como lo expresé en días pasados, reconozco los avances que se han logrado en fiscalización de los recursos ilícitos, así como la coordinación de las instituciones de seguridad pública con las fuerzas armadas; pero no concibo más, porque los padecen los ámbitos municipales y subnacionales, que este frente policíaco por sí mismo erradique la violencia de la que somos rehenes todos los mexicanos, mientras se benefician los consumidores fuera de nuestras fronteras.

Sin un debate abierto sobre la regularización de lagunas drogas, una prevención trasversal de consumo y tráfico, basada en políticas sociales, de salud y cultura, seguiremos perdidos en un espiral sangriento que sólo ha dejado y seguirá dejando victimas innecesarias.

Traigo esto a colación porque es fundamental que en las transiciones de gobiernos, nos hablemos claro las autoridades salientes y las entrantes, dejando los pendientes muy claros sobre la mesa, con autocritica, ofreciendo nuestra experiencia en la que lo mismo tuvimos apoyo que obstáculos, como un punto de partida.

Por ello, estoy seguro de que los próximos 60 días de la administración del nuevo Alcalde, que también, son los últimos 60 días de nuestro Gobierno, abordaremos y resolveremos temas importantes para Jalisco y Guadalajara, con el mismo empeño y con el mismo ánimo de colaboración.

A todo el equipo del Presidente Municipal de Guadalajara, Ismael del Toro, así como a los otros 124 administraciones municipales que arrancan labores hoy a lo largo y ancho del estado, les deseo el mayor de los éxitos en su gestión, que reitero, hasta el último día de mi gobierno, estaré atento para trabajar con ustedes, por todas las familias de Jalisco  y de Guadalajara.

Felicidades, Presidente, a todo tu equipo, enhorabuena.