Pronunciado por: 
Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, Gobernador del Estado de Jalisco
Fecha: 
Miércoles, Junio 6, 2018

Primeramente quiero felicitar a todas, a todos ustedes por este gran esfuerzo, ese esfuerzo que impulsa a la grandeza de nuestro estado y de nuestra sociedad con gran responsabilidad, adquiriendo herramientas en una formación que por supuesto va a seguir impulsando este sistema, donde todos somos parte de este engranaje, donde todos atribuimos de acuerdo a nuestro entorno, a nuestras acciones, a nuestra actitud, a poder transformar este país.
Por eso, quiero agradecer a las autoridades; al Magistrado, al Presidente del Supremo Tribunal, Ricardo Suro, al Rector de la Universidad Panamericana, Doctor Juan de la Borbolla, el Rector de la UNIVA, el Padre Francisco Ramírez Yáñez, y por supuesto al Presidente de COPARMEX Jalisco, Mauro Garza Marín, porque otra vez estamos demostrando que el trabajo en conjunto y coordinado, el Gobierno del Estado con otros poderes y otros sectores de la sociedad puede impulsar a la base de nuestro desarrollo más pleno, justo y democrático. El Diplomado en el Sistema Anticorrupción que hoy concluye, es una muestra de lo que podemos lograr trabajando así.
¿Basta la vergüenza para acabar con la corrupción? Esta pregunta con la cual comenzó el diplomado hacia finales de enero, durante una sesión con el maestro Arturo Martínez Sánchez, tiene una sola respuesta, no.
En México, como en la mayor parte del mundo, la corrupción y la impunidad han ido de la mano históricamente, permeando hasta lo más profundo de las instituciones, pero también permeando y corroyendo nuestra sociedad. Durante siglos se fue construyendo un sistema vulnerable, diseñado para mantener los privilegios de unos cuantos, algo que vemos con hastío, pero también con normalidad, esa normalidad y esa impunidad hicieron de la corrupción el sistema, con una estructura de complicidades de múltiples niveles y facetas.
Transparencia Internacional ha documentado los efectos de la corrupción en nuestro país, a través del índice global de corrupción, en el que año con año hemos ido retrocediendo, la medición más reciente, la del 2017 ubicó a nuestro país en el lugar 135 de 180 países, con niveles similares como ustedes saben el de Republica Dominicana, Paraguay, Honduras, Guatemala, Haití o Venezuela.
Hoy en México y en particular en Jalisco, vivimos un momento fundamental para desmantelar esta estructura, la creación del Sistema Nacional y Estatal Anticorrupción. Este esperamos ser el parteaguas que busque por principio acabar con la impunidad y a partir de la sanción de tener la expansión y normalización de las prácticas deshonestas. Este es el reto de nuestra generación, para los que nos antecedieron, fue consolidar la democracia, para nosotros, es acabar con las redes de impunidad y corrupción que nos dejan sin escuelas, sin servicios de salud, con una pobre recolección de basura y calles con baches sin alumbrado, y por si fuera poco, dificulta y encarece a los negocios.
En Jalisco, la fuerza de la sociedad es la que ha alcanzado a través de su voz, para reconocer a la corrupción como nuestro principal enemigo y a la impunidad como la principal barrera a vencer y esta vez ha logrado poner el ejemplo a escala nacional en esta transformación de nuestro sistema político. Desde su trinchera, la iniciativa privada, las instituciones académicas y los organismos de la sociedad civil han presionado para abrir espacios a la transparencia, a la rendición de cuentas, a la vigilancia por parte de organismos internacionales, también ha sido su voz la que ha marcado el liderazgo para construir uno de los sistemas estatales anticorrupción más sólidos, autónomos y estrictos de país, pero lo que se ha logrado son apenas algunos pasos, nuestro sistema anticorrupción, aunque ya instalado y con las primeras herramientas para hacer su trabajo debe de robustecerse y para eso, es necesario contar con los recursos humanos mejor preparados.
Un cuerpo de especialistas en el combate a la corrupción, que los mismos trabajen desde las instituciones que desde las empresas, y muy especialmente los organismos de vigilancia, es de vital importancia para acabar con la impunidad, de ahí, la importancia de la participación de ustedes en este diplomado.
Por ello, me da mucho orgullo estar aquí con ustedes, con los 100 participantes, son 90 graduados de este diplomado, quienes durante estos meses se han reforzado y se han esforzado para analizar, estudiar y conocer las herramientas que hoy existen para acabar con el más lacerante de nuestros problemas. Hay servidores públicos, de la mayoría de las secretarías del Poder Ejecutivo, mi reconocimiento a su esfuerzo, a todas, a todos ustedes, funcionarios de Poder Judicial, a quien veo mayoría, Magistrado, felicidades, felicidades porque reconocemos su gran esfuerzo, su trabajo que implica todos los días hacer justicia, hay que reconocer a quienes procuran e imparten justicia y hay que señalar a quien no está haciendo bien su trabajo, porque esto afecta a miles en el torno familiar, a miles en nuestra comunidad y nuestra sociedad, por supuesto a la sociedad civil y su participación, quiero agradecer a la UNIVA, que transmitió estas sesiones a Puerto Vallarta y Lagos de Moreno, haciendo posible que más personas pudieran acceder a este diplomado, aprovechando la tecnología, también muchas gracias a la Universidad Panamericana que facilitó sus instalaciones para que se llevara a cabo de manera presencial y quiero reconocer también a nuestro Director de Transparencia del Gobierno del Estado, a Guillermo Muñoz, que se encargó de la coordinación académica de este curso.
No me resta sino agradecerles, decirles que vamos por la ruta correcta, empoderamos y creímos en nuestra comunidad, son ustedes quienes decidieron quién debería de estar al frente del Sistema Estatal Anticorrupción, hoy nos corresponde dotar de herramientas, de recursos, de presupuesto para que esto sea una realidad, pero efectivamente, no es con la simple voluntad ni por decreto, ni solamente con mi actuar, debo de promover el combate y la lucha contra la corrupción y la impunidad. Siempre para que exista el acto de corrupción, lo he señalado, debe de existir quien promueva el corruptor, debe de aceptar el corrupto, acabemos con la corrupción ancestral que existe en nuestro país.
Si vemos historia, si revisamos siempre y llanamente nuestro antepasado inmediato, a quienes estuvimos en la escuela, y lo platicábamos en la educación, cómo el que avanzaba evadiendo las reglas, pues lo señalaba como líder. Hoy hay que denunciarlo como gandalla, como quien evade, como quien no juega limpio, hoy esa formalización o normalización de esas conductas las debemos de desterrar desde la casa, desde la educación y esto lo sabemos todos, pero ahí hay un sistema, un sistema coercitivo, un sistema que imitará la transparencia y que implicará el uso de la tecnología, para que con Big Data, Gobierno Abierto, Transparencia Presupuestal, todos podemos tomar mejores decisiones. Alejar cada vez más, sí, al funcionario de un trámite que tiene que estar regulado y transparente para toda la sociedad, con reglas implícitas muy claras, con sistemas ya establecidos.
Hoy el nuevo Sistema Adversarial Acusatorio Penal nos lleva la transparencia momentánea con los jueces, en quien debo de reconocer que hacen su trabajo y que a través de los conversatorios, hoy nos estamos entendiendo, entre la Policía Municipal, Estatal, Primer Respondiente, el Ministerio Publico, el Fiscal, el Juez de Control, hoy entendemos que entramos en una nueva etapa, y no podemos seguirnos acusando los unos a los otros de que no estamos haciendo bien nuestro trabajo.
Hay que preguntarnos qué estamos haciendo nosotros para la gran formación de nuestro estado, hay que empezar por nosotros para poder combatir la corrupción, la podredumbre, la impunidad que es lo que afecta tanto a la sociedad. Esa, esa es la meta, el reto que juntos vamos a superar desde cualquier espacio en el que nos encontremos, esa es la puesta que hoy, dentro de este diplomado, estoy seguro que ustedes serán líderes principales en el impulso a la transformación de reducir la impunidad serán líderes en impulsar el respeto, no solamente la tolerancia, serán líderes en impulsar la legalidad.
Y termino con un ejemplo muy claro, como si nuestra sociedad quiere se coordina, se une, se puede. Un ejemplo de legalidad muy claro, fue el alcoholímetro que impulsamos en Jalisco, créanmelo que hoy todos saben que es infalible, que a quien le toque, sea quien sea, es igual ante la ley y que efectivamente, pues lo único que saben es que van a pasar unas estancias mientras se nos baja un poquito el consumo, pero después vamos a salir normalmente a la comunidad.
Hoy en las mismas, como les llaman comúnmente, nuestra “toritas”, ellas son las encargadas de señalar si al influyente, de señalar si al que está “charoleando”, de señalar si al que no quiere cumplir con la disposición reglamentaría que emana de la ley, hoy esa transformación que vemos en ellas, puede ser un fiel ejemplo de lo que aspiramos y de lo que exigimos como sociedad, y un fiel ejemplo, estoy seguro pueden ser todas y todos ustedes funcionarios, independientemente de cualquier institución, o empresarios, o empresarios, independientemente de cualquier ramo productivo que pongamos el ejemplo para cambiar lo que aspiramos y generarles un mejor futuro a nuestros hijos.
Felicidades de nueva cuenta y muchas gracias.