Pronunciado por: 
Gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz
Fecha: 
Miércoles, Junio 12, 2013

Muchas gracias, muy buenos días. En verdad estamos muy contentos de estar aquí, en Juanacatlán. Le agradezco al presidente municipal, a Pastor, su anfitrionía, y en su figura saludo a todos los alcaldes, a todos los presidentes municipales que nos acompañan, a sus esposas, a las presidentas del Sistema Integral de la Familia, a las directoras, regidores.
 
Quiero agradecer su presencia porque esto es muestra de que estamos unidos en una prioridad para todos, no solamente autoridades, sino sociedad civil organizada, como los bancos de alimentos. Ya se decía aquí: “Jalisco y Guadalajara, un lugar donde se da origen a la lucha, a la convicción, en la organización de ciudadanos en estos bancos de alimentos”. Aquí, Federico comentaba con mucha claridad, él es el presidente nacional de la Asociación Mexicana de Bancos de Alimentos, gracias también a todo su consejo, que esto no es de un periodo, esto no es de tres o seis años, esto debe ser un compromiso y una responsabilidad de una política integral de manera permanente.
 
La expresión más deleznable, más denigrante de la pobreza es el hambre. ¿Cómo queremos nosotros que nuestros jóvenes puedan aprender si van con el estómago vacío a sus escuelas, quienes van a la escuela? ¿Cómo queremos que la gente salga a trabajar en el campo, en la fábrica, en su pequeño negocio si no se ha alimentado con lo mínimo necesario? ¿Cómo podemos creer que los niños desde la gestación hasta los siete años que no consumen los alimentos básicos necesarios puedan generan células de producción para alimentar mejor su cerebro, su cuerpo? Por eso muchos niños no aprenden. Por eso cuando escuchamos a veces expresiones que lamentamos mucho donde dicen “es que los pobres no trabajan porque son flojos o no aprenden”, no, porque muchos de ellos no tuvieron la fortuna de nacer en una familia que pudiera alimentarlos con lo necesario para que se pudieran desarrollar y tener las mínimas capacidades que tenemos todos los demás.
 
Por eso debemos ir a esos lugares, donde la falta de fortuna que los obliga a nacer en la marginalidad y en la alta pobreza no los obligue o los destine a morir de la misma manera, en la pobreza. Tenemos que llegar a ese lugar, proveerlos de lo necesario, que es el alimento, para que entonces puedan salir adelante; generarles oportunidades, dotarlos de capacidades, formarlos, darles herramientas para que puedan superar los obstáculos que les depara la vida, para que puedan trabajar, para que puedan entender, comprender, abrir un negocio, para poderlos apoyar a que desde la región más lejana de Jalisco puedan ellos autoemplearse, puedan integrarse a la vida comunitaria, puedan tener autosostenibilidad, como ya lo señalábamos, desde huertos urbanos, apoyarlos con los mínimos incentivos para que produzcan lo necesario para ellos y sus familias, en pequeñas cooperativas para que el alimento que se produzca nosotros mismos lo compremos y lo podamos consumir y así podamos generar una cadena de valor donde ellos tengan empleo o se puedan autoemplear y donde podamos generar mejores productos.
 
Hoy, en México, estamos en muchos productos importando más de lo que exportamos. No es posible cuando tenemos un campo fértil, pero nuestro campo abandonado, pero nuestro campo sin apoyo, sin insumos, tecnología, capacitación, ese campo está destinado a morir en el abandono. Por eso hoy vamos a reactivar el campo, vamos a capacitarlos, vamos a llevar herramientas, tecnologías, a generar valor agregado, a mejorar nuestros productos y así tener una cadena de valor que nos ayude a que lo que consumimos pueda generarnos un mejor desarrollo, desde el maíz que se está revisando.
 
Se tienen estudios que señalan que si los niños desde la etapa de  gestación a los siete años de edad no consumen lo mínimo necesario, son niños que no van a tener un desarrollo pleno, ni cerebral ni físicamente. Por eso es tan importante entender que primero debemos llevar el alimento.
 
Sabemos que la gente tiene hambre no solamente de alimento, tiene hambre de justicia, tiene hambre de igualdad, tiene hambre de oportunidades y eso es una política integral a donde queremos llegar.
 
Hoy anunciamos este programa, porque lo que nos interesa es el bienestar de nuestra gente. Pero además de esto, ustedes saben que ya estamos atendiendo el programa de transporte gratuito a nuestros estudiantes, para que ni un estudiante más deje la escuela. Por eso decidimos ir a apoyar a nuestros jóvenes, para que puedan terminar sus estudios y no sea un obstáculo no tener dinero para ir a sus escuelas.
 
De la misma manera, ayer anunciamos un programa de apoyo a mujeres jefas de  familia. Uno de cada cuatro hogares es atendido por una mujer, eso ya lo sabemos todos, sabemos la lucha a la que se enfrentan día a día desde que se levantan, llevar al niño, atender la casa, alimentarlos, salir a trabajar y luego regresar muchas de ellas a atender a los padres que ya se encuentran enfermos. 
 
A esas mujeres jefas de familia debemos decirles que no están solas, que vamos a trabajar de la mano para que sus hijos estén bien alimentados y para que sus hijos puedan tener un desarrollo pleno, ir a la escuela, prepararse, formarse y así ser mejores ciudadanos.
 
Según datos del CONEVAL, el Consejo Nacional de Evaluación para la Política de Desarrollo Social, en Jalisco, el número de personas con carencia alimentaria constituye alrededor del 22 por ciento de la población de todo el Estado. Por eso es tan grande el reto que nos presentamos. Nuestras acciones se llevarán a cabo en varios frentes con el fin de asegurar programas de seguridad  alimentaria de manera integral.
 
Hoy, como ya se señaló, con una inversión de 50 millones de pesos buscaremos beneficiar a casi 150 mil personas a lo largo del Estado.
 
Por otra parte, el Sistema DIF Jalisco buscará atender a más de 320 mil personas mediante el abastecimiento de desayunos escolares y otros servicios nutricionales para el apoyo de grupos vulnerables.
 
No podemos permitir que ningún niño en Jalisco se vea en desventaja en su educación por el hambre.
 
Por eso, la Secretaría de Desarrollo Rural incentivará las actividades agrícolas y ganaderas para que juntos podamos garantizar el abastecimiento de alimentos en la zonas rurales de mayor marginación.
 
Nuestro objetivo es que la pobreza alimentaria sea erradicada a través del crecimiento de la industria productiva y del fortalecimiento sentido de comunidad en las zonas rurales.
 
Por eso quiero también reconocer a los bancos de alimentos, reconocer a la sociedad civil organizada, porque es gracias a ustedes, y como bien se dijo, gracias a que de manera corresponsable nos tengamos confianza y juntos trabajemos por la casa que habitamos todos, por Jalisco, porque todos respiramos el mismo aire, porque todos padecemos de la miseria, porque no queremos que un  pueblo con miseria siga siendo un pueblo que no tenga paz, porque donde hay hambre seguramente no habrá paz.
 
Donde nosotros tengamos y combatamos la pobreza y les demos oportunidades a nuestros jóvenes vamos a evitar que sigan siendo caldo de cultivo del crimen organizado.
 
Si queremos cambiar la historia, si queremos cambiar el rumbo de nuestra sociedad, empecemos con nuestros niños y con nuestros jóvenes ahora, porque mañana puede ser muy tarde.
 
Con estas acciones respaldamos también el compromiso de nuestro Presidente Enrique Peña Nieto que ha asumido con liderazgo en todo el país mediante la Cruzada Nacional Contra el Hambre.
 
Es tiempo de dejar de ver el hambre como un tema técnico o político. Es tiempo de asumir el hambre como uno de los rostros más lacerantes de la desigualdad social y como una injusticia que no se puede seguir tolerando en un estado democrático y de derecho.
 
Nuestra responsabilidad como gobierno y sociedad es lograr que cada hombre y cada mujer puedan disfrutar de ese derecho para así tener acceso a una vida digna, de bienestar para sus familias.
 
Con este programa de seguridad alimentaria buscaremos garantizar el acceso a los alimentos de más de 480 mil personas en todo el Estado. Este esfuerzo sin precedentes busca sembrar el bienestar en cada una de las familias beneficiadas, en cada uno de nuestros niños, en cada mujer y en cada habitante de nuestras zonas rurales que día con día padece hambre en nuestro Estado.
 
Iniciamos formalmente este programa con la convicción de que el fruto que obtendremos será de una sociedad más justa, más equitativa, más solidaria y sobre todo con mayor bienestar, que alcance la felicidad y la paz que todos anhelamos.
 
Muchas gracias, mi reconocimiento a todas y a todos ustedes.