Pronunciado por: 
Gobernador de Jalisco, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz
Fecha: 
Martes, Junio 4, 2013

Muy buenos días, quiero agradecer a todos y a todas su presencia. Por supuesto, agradecerle a Felipe Tito Lugo, director de la CEA, que nos acompañe; al señor Enrique Dau, presidente del Consejo de Administración de la CEA; a Aristeo Mejía, director del SIAPA; a Francisco Ayón, presidente del Consejo de Administración del SIAPA; a José Elías Chedid, director general del Organismo Cuenca Lerma-Santiago-Pacífico de la Comisión Nacional del Agua; a la secretaria de Medio Ambiente que nos acompaña; a todos nuestros técnicos e ingenieros que nos han hecho una extraordinaria presentación; y, por supuesto, al presidente municipal de Zapopan, anfitrión también del evento, Héctor Robles Peiro.
 
Decirles que en esta semana que inicia abordamos un tema crucial, necesario, pero sobre todo un tema que está en la prioridad de la agenda de Gobierno. Hemos proyectado trabajar dándole continuidad y sobre todo culminar con proyectos que se han venido postergando administración tras administración  y hoy estamos coordinados tomándolos como prioridad. Estamos convencidos de que será una realidad, sobre todo gestionando los recursos necesarios, porque en cuanto a capital humano y científico sabemos que tenemos de lo mejor.
 
Esta planta de tratamiento representa lo que se puede lograr cuando finalmente la voluntad política y los recursos se ponen a disposición de las verdaderas necesidades de la población.
 
Hace un par de años, la zona conurbada de Guadalajara apenas sí podía sanear el 3 por ciento de las aguas residuales. Los problemas sanitarios que tanta falta hacían de cuidado provocó que nos pusiéramos de acuerdo para generar soluciones a corto plazo, porque éramos de los Estados que menos aguas tratábamos.
 
Hace mucho que se debieron haber tomado cartas en el asunto. Afortunadamente, se han tomado decisiones y se han hecho ya inversiones importantes para el saneamiento de nuestras aguas, aunque estamos lejos de remediar la contaminación de nuestras cuencas del río Lerma y el río Santiago. Una vez que comience a operarse esta planta de Agua Prieta, aunada a la capacidad de El Ahogado que se inauguró en 2012, estaremos tratando el 97 por ciento de las aguas residuales de la zona metropolitana, con lo cual, se van a beneficiar más de tres millones y medio de habitantes. No podemos pensar en un mejor aprovechamiento del agua si no empezamos por limpiar la que estamos arrojando a nuestros afluentes. Por eso es importante ir un paso adelante en lo que se refiere a la sustentabilidad.
 
Lo que no se logró totalmente con la planta El Ahogado se podrá concluir con Agua Prieta, es decir, que el biogás que se produce a partir del proceso de descomposición de los residuos se podrá reutilizar para generar el 100 por ciento de la energía para su autoconsumo, como ya nos lo expusieron hace un momento, lo que significará un ahorro de electricidad superior a los 118 millones de pesos anuales.
 
La obra, como pueden ver, lleva un avance superior al 80 por ciento y antes de concluir este año iniciaremos el periodo de pruebas para complementar todos los procesos que son necesarios para cumplir con las normas más estrictas, más exigentes de calidad.
 
Sabemos que este saneamiento tendrá un impacto importante en la protección del río Santiago, que es uno de los más contaminados del país. Pero, definitivamente, no podemos quedarnos conformes con eso, aún nos falta mucho por hacer en la cuenca alta del río Santiago y Zula, donde los niveles de contaminación están afectando a cientos de personas que viven cerca de su cauce, pero también a más de 7.5 millones de habitantes en la cuenca, especialmente en la zona metropolitana.
 
Se requiere el mejoramiento y la ampliación de 40 plantas de tratamiento como la de Ocotlán, en la cual invertiremos 42 millones de pesos este año. Además, se requieren otras 20 plantas de tratamiento adicionales en poblaciones menores.
 
En el río Zula, como me comprometí, debemos resolver el saneamiento de Arandas y Atotonilco. Requerimos más de mil 100 millones de pesos para poder sanear esta cuenca alta. En el área metropolitana de Guadalajara necesitamos terminar los colectores que aún quedan pendientes, principalmente los de la cuenca de El Ahogado, entre los que destacan los del Zapote, La Teja y Santa Anita, que cuestan 700 millones de pesos.
 
Como parte de estas acciones, también será fundamental el rescate del vaso de la presa El Ahogado, abonar a la restauración del ecosistema y a la protección de la biodiversidad de la zona, además de incentivar el uso de espacios públicos debidamente saneados para permitir la vinculación de la ciudadanía con la naturaleza.
 
Los próximos tres años construiremos el túnel interceptor de las descargas de aguas residuales del oriente de la ciudad, que tiene un costo de mil 300 millones de pesos. Esto nos permitirá traer las aguas residuales de los arroyos San Gaspar, Osorio y San Andrés a esta planta para poder optimizar sus funciones e inversión. Además, nos queda el reto de sanear las descargas de las nuevas colonias que se han asentado a lo largo de la barranca del río Santiago y la zona de El Vado, donde será necesario construir redes de alcantarillado, colectores y estaciones de bombeo para conducir al túnel interceptor, y el costo de esto también asciende a 900 millones de pesos.
 
Es de lamentar que en las anteriores administraciones se haya excluido el sistema de colectores de la construcción de las propias plantas, ya que de haberlo hecho así, estos ya estarían construidos, los hubiéramos pagado en un lapso de 20 años. Para que la planta El Ahogado opere al 100 por ciento todavía debemos construir 53 kilómetros de colectores, para que esta planta de Agua Prieta pueda funcionar al 100 por ciento. Se requiere construir ocho kilómetros de túnel y 60 kilómetros de colectores en la zona de El Vado. Lo mencionado requiere una inversión de dos mil 900 millones de pesos, a los que hay que agregarle los mil 100 millones de pesos que cuesta sanear la cuenca alta del río Santiago y su afluente del río Zula.
 
Como ustedes pueden observar, es un programa de alrededor de cuatro mil millones de pesos, al cual ya estamos gestionando el apoyo ante nuestro Gobierno Federal. Son muchas obras y estas requieren fuertes inversiones, pero de nada sirven obras como la planta Agua Prieta si no se invierte en el saneamiento integral. Se trata del bienestar de los jaliscienses y no vamos a escatimar en acciones.
 
También es preciso que vigilemos a las industrias, que ellas asuman su responsabilidad y se obliguen a tratar las aguas y evitar que se siga descargando más líquido contaminado o en condiciones no aptas para la salud. El medio ambiente y la salud van de la mano en este Gobierno y estamos comprometidos con ambos; no podemos dar ni un solo paso atrás en el camino hacia la sustentabilidad.
 
Son buenas noticias tener una planta como El Ahogado, son buenas noticias ver el avance de las obras de Agua Prieta, pero la mejor noticia es que no nos vamos a detener hasta que nuestros ríos estén limpios y nuestros hijos estén seguros, y esta es una gran responsabilidad de todos nosotros. Por eso vamos a estar visitándolas, vamos a estar revisando cada uno de los proyectos técnicos y, sobre todo, he pedido a todo el equipo que está conformando estas instituciones, que son las autoridades en el recurso hídrico, que los hagamos políticamente y socialmente viables. Pareciera que a lo largo de nuestra historia, lo que es técnicamente viable es políticamente irrealizable, por eso necesitamos un proceso en el que incluyamos a la población, en el que podamos concientizar a la gente, en el que juntos estemos decididos a abastecer, a dotar, a tratar y a limpiar nuestras cuencas, nuestras aguas, nuestros ríos. No podemos postergar un trienio, un sexenio más, llegó la hora de entrar a fondo y tomar decisiones juntos. Pero llegó el momento también en el que en una nueva cultura de gestión integral del agua podamos involucrar a la sociedad, a la ciudadanía y que conozca lo que técnicamente es posible, es realizable y los beneficios que socialmente van a dejar no a nuestras generaciones, sino a las futuras generaciones que nos están rentando esta casa donde todos vivimos. Y esta casa hay que dejarla en mejores condiciones para los futuros huéspedes, que son nuestros hijos, nuestros nietos y las futuras generaciones.
 
No podemos politizar el tema del agua. No debemos permitir que otros intereses ajenos a los de la mayoría de los jaliscienses intervengan para detener los grandes proyectos en materia de desarrollo, de tratamiento, de abastecimiento, de saneamiento de nuestras aguas; sí con una visión de sustentabilidad, de sostenibilidad, del cuidado por supuesto legal y sobre todo que socialmente todos podamos tener este beneficio. Esa es la encomienda que les hemos dado, sabemos que este es una prioridad de nuestro Presidente Enrique Peña Nieto, quien también hizo un compromiso y muy pronto se anunciará, donde todos estamos trabajando para cumplirlo, pero este debe ir abrazado por la sociedad, esto debe ir con la inclusión, la decisión de la sociedad, para que vea lo generoso de estos proyectos.
 
Muchas gracias a todos y a todas por su presencia.