Pronunciado por: 
Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, Gobernador del Estado de Jalisco
Fecha: 
Lunes, Agosto 15, 2016

Quiero agradecer por supuesto la invitación de este homenaje de 100 años. Con esto saludo a la familia rojinegra.
Gracias al licencia Eugenio Ruiz Orozco, a toda la directiva del Club Atlas. La presencia del general Eduardo Emilio Zárate Landero, a los distinguidos miembros del presídium.
Dice Juan Villoro, escritor y gran aficionado del futbol, que cuando el triunfo, la fama y la gloria ya se han ido de la cancha, nuestra pasión sigue intacta.
De tal forma que a pesar de los vaivenes deportivos, a cien años de existencia el Club Atlas sigue presumiendo de una pasión no sólo intacta, sino más profunda.
La huella que empezaron los hermanos Cortina se ha multiplicado, y agradezco por supuesto y saludo a su familia, a la señora Fanny que nos acompaña y a toda su familia, reconociendo este legado que ha dejado para la afición del futbol mexicano y del futbol jalisciense.
En los miles de jaliscienses donde se ha formado una familia en torno a un campo de futbol y que no separan el entusiasmo necesario en la cancha como en la vida diaria.
La identidad rojinegra se ha ganado en estos cien años muchos adjetivos, pero creo que el que más describe a todos los atlistas es formar parte de la Academia por excelencia del futbol en México.
Esa labor invaluable de formación humana, de trascender la competencia para inculcar en nuestros niños y jóvenes la lealtad a una forma de jugar futbol y de vivir, de ser amigos del balón, de jugar en equipo con disciplina, con juego limpio, con reglas claras es motivo de orgullo.
Si bien la historia del Atlas, como la de cualquier equipo, se ha fortalecido también gracias a la rivalidad, como aficionado del Guadalajara les puedo decir que si algo ha añadido a la grandeza a nuestros equipos es que reconocen la dignidad de su oponente y demuestran que el triunfo sobre un rival necesita del respeto mutuo para disfrutarse, además qué fuera si no existiera esta rivalidad después del fin de semana con quién platicaríamos ¿no?
Por eso nos han regalado clásicos entrañables cada torneo, partidos que los aficionados de uno u otro equipo llevamos en la memoria por siempre.
El deporte de Jalisco le debe mucho a esta institución porque ha sido cuna de muchos ídolos deportivos mexicanos como el Pistache Torres, Jesús del Muro, Raúl Córdova y muchos ellos como entre otros que hoy nos acompaña como Rafa Márquez, que donde ha jugado ha puesto el nombre nos solamente de su equipo sino el nombre de México en alto. Felicidades, Rafa  porque es un ídolo para nuestros jóvenes, para nuestros niños pero también por ser una personas con generosidad y calidad humana.
La filosofía del Atlas ha sido reconocible y admirable para cualquier aficionado del buen futbol durante estas diez décadas, en las que ha sido protagonista de la evolución social y deportiva de nuestro estado, donde todos los días surgen deportistas con talento y con gran pasión.
Pero más allá de representar una franquicia de futbol profesional, el Atlas se mantuvo como un motivo de cohesión para los socios que por muchos años mantuvieron a flote su esfuerzo.
Sin embargo, los tiempos cambiaron y ahora este club ha demostrado que se puede compaginar la nobleza de una asociación civil con el dinamismo económico de un proyecto emprendedor.
Mi reconocimiento a todos los directivos a través de tantos años que sé que no ha sido sencilla la relación pero siempre se encuentran muy unidos sacando a flote este gran club, como se dice, de convivencia y de comunidad social y comunidad familiar.
El Grupo Salinas, encargado ahora de los destinos de este club, sabe lo que significa la estabilidad de Atlas para el panorama deportivo y de entretenimiento para nuestro estado. Respetando en todo momento la identidad rojinegra que tantas emociones le brinda a miles de familias jaliscienses, porque los amantes del buen futbol queremos ver al Atlas jugando siempre con ese estilo atractivo que ha emocionado a los niños y niñas de fuerzas básicas que cada tarde al salir de la escuela van a practicar a sus clubes.
Queremos que los jugadores profesionales de Atlas continúen como un ejemplo a seguir para todos los niños de Jalisco que anhelan a vestir la camiseta y demostrar que el mejor camino para su desarrollo físico y de salud es el deporte.
Durante estos cien años, el Atlas ha conquistado el cariño de la afición mexicana, porque antes de verse como un grupo exclusivamente lucrativo, nos enseñó que el juego alegre que disfrutamos en la infancia con los amigos puede llevarse a una cancha profesional sin perder su esencia.
Por eso, a nombre de los jaliscienses le reconozco a esta institución sus grandes aportaciones a la cultura, a nuestro deporte y en especial a nuestras familias.
A todo el equipo, a la directiva a quienes dirigen y tienen hoy en sus manos el destino del equipo, a Eugenio Ruiz Orozco así como a su cuerpo técnico, jugadores encabezados por José Guadalupe Cruz, les deseamos un centenario lleno de alegría y lleno de pasión.
Deseo que este torneo cosechen muchos triunfos y si se puede, que sea el del campeonato que su afición espera desde hace 65 años. Nada más que no sea contra las Chivas por favor, ahí les encargamos.
Muchas felicidades. Arriba Jalisco y arriba el Atlas.