Nacimiento y defunción: 
1908-1994
Género: 
Hombre
Actividad: 
Humanidades

Ilustrado jalisciense reconocido como el mejor helenista de America Latina. Dedicó su vida al estudio de la filosofía, la jurisprudencia, la filología, la literatura, la historia y las lenguas; hablaba y escribía inglés, alemán, portugués, italiano, latín además de griego antiguo y nuevo. Destacó como orador, investigador, escritor y diplomático con nombramientos de embajador en Italia, Túnez, Grecia y Suiza y como representante nacional ante la UNESCO en la comisión de desarme de Ginebra.

 Nació en Guadalajara, Jalisco el 7 de noviembre de 1908. En su familia se respiraba un ambiente religioso, político y de arduo trabajo. El estudio y los libros fueron la compañía indispensable a lo largo de la vida de Antonio Gómez Robledo. Cuando niño, agotó las obras de Julio Verne y Emilio Salgari, también leyó Desde tierras lejanas y Don Quijote de la Mancha. Estudió la primaria en la escuela del profesor Zavala y después ingresó al Instituto de Ciencias con los jesuitas. En 1923 entró a la Compañía de Jesús pero sólo permaneció ahí dos años, incluyendo un noviciado en Texas donde aprendió latín y griego. Posteriormente ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Guadalajara.

 En 1926 se unió al movimiento cristero de Anacleto González Flores, a quien le atribuyó su vocación jurídica. Militó en la Asociación Católica de la Juventud Mexicana (ACJM) como promotor de un boicot que representaba una resistencia pasiva contra el gobierno. Cuando mataron al líder cristero Antonio fue tomado preso junto a su padre, pero se salvaron de ser fusilados gracias a la intervención de su tío Juan de Dios Robledo un militante Obregonista que formó parte del Congreso Constituyente de Querétaro en 1917 y fue gobernador del estado. A partir del desagradable suceso Antonio interrumpió sus estudios en Guadalajara y se fue a la ciudad de México. En la UNAM estudió filosofía y se inició en el estudio del derecho internacional. Además continuó su aprendizaje de griego y latín, lenguas que le permitieron entrar en los mundos clásico, helenístico, romano, bizantino y medieval.

 Jalisco lo recibió nuevamente en 1932, terminó sus estudios en derecho y recibió el título de abogado con la tesis "México en Ginebra". Tiempo después estuvo en cursos de especialización en la Facultad de Derecho de París, en la Academia de Derecho Internacional de La Haya, en la Universidad Fordham de Nueva York y en la Universidad de Río de Janeiro. Obtuvo el doctorado en filosofía por la UNAM con la tesis "La filosofía en el Brasil" en 1946. Dentro de su actividad docente fue catedrático en la Escuela Nacional Preparatoria, en la UNAM, en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey y en instituciones de Cuba y Perú.

 Antonio Gómez Robledo era parte del grupo de intelectuales que se reunía las tardes de jueves y sábados en la librería Font de Guadalajara para charlar sobre libros, música y cultura en general. Algunos de los que ahí acudían eran sus amigos muy cercanos como Efraín González Luna, Agustín Yáñez, José Arriola Adame, Esteban Brambila y Alfonso Gutiérrez Hermosillo.

 Viajó a Brasil en 1943 como secretario particular del Secretario de Relaciones Exteriores en una reunión convocada para formar la Comisión de Derechos Jurídicos en América Latina. Ese mismo año fue delegado de México ante la Comisión Jurídica Interamericana. Después vivió en Washington, donde trabajó como asesor de la Embajada de México en Estados Unidos. Tras varios nombramientos como representante de México recibió el título de Embajador Eminente en 1982 y el de Embajador Emérito en 1992.

 Algunas de sus publicaciones son: México en Ginebra (1932, Etopeya del monroísmo (1939), Cristianismo y filosofía de la experiencia agustina (1942), La filosofía en el Brasil (1946), Anacleto González Flores (1947), Ensayo sobre las virtudes intelectuales (1957), Idea y experiencia de América (1958), La seguridad colectiva en el continente americano (1960), Meditación sobre la justicia (1963), México en el arbitraje internacional (1965), Sócrates y el socratismo (1966), Platón, los seis grandes temas de su filosofía (1974) y Dante Aligheri (1975). Obtuvo el Premio Nacional de Lingüística y Literatura en 1976, el Premio Jalisco en 1988, el Premio Nacional de Jurisprudencia en 1992, la medalla Justo Sierra al mérito universitario por la UNAM en 1993, ese mismo año recibió el doctorado honoris causa por la U de G. Desde el 7 de octubre de 1960 fue miembro de El Colegio Nacional y en las puertas de esa institución falleció a causa de un infarto el 3 de octubre de 1994.

Fuentes: 
Castellanos Pinzón, María de la O y Arturo Curiel (Coordinadores) Jalisco en el siglo XX, Perfiles, Guadalajara: Universidad de Guadalajara, Consejo Consultivo de Cátedras Empresariales, ACUDE, Gobierno del Estado de Jalisco, 1999. P. 188-194.