Silueta
Nacimiento y defunción: 
(1921-1992)
Género: 
Mujer
Actividad: 
Filantropía

 
Mujer de una elevada cultura que dedicó su vida a la defensa de uno de los derechos universales de la humanidad, los derechos del niño. Sobre este tema se expresaba de la siguiente manera: Un niño tiene derecho a todo, a techo, comida, salud, afecto, amor, instrucción, atención y a una educación integral que le permita afrontar con atino y acierto cualquier situación en la vida. Un niño tiene derecho a amar y a ser amado."_ Elena Martínez Güitrón de Collignon nació en Guadalajara, Jalisco, el 29 de Noviembre de 1921, sus padres fueron José Trinidad Martínez Rivas y Adela Güitrón Martínez, tuvo siete hermanos: Guillermo, Gustavo, Eduardo, Adela, Jorge, Gabriela y José.

Realizó sus estudios de primaria y secundaria en el Colegio Nueva Galicia, y en la "American School" estudió la carrera de Secretariado y Comercio. Hablaba además del español, inglés, francés y alemán. Le encantaba leer y, tenía una amplia cultura, sabía sobre historia, filosofía, política y se mantenía al día con las noticias. Su vocación humanitaria, pronto se hizo evidente, en 1939, empezó a trabajar con los ancianos desamparados de "Luisa de Mirillac" cuando contaba con 18 años. De 1943 a 1947 se desempeñó como enfermera voluntaria en la Cruz Roja de Guadalajara. En este último año se casó con el Doctor Carlos Manuel Collingnon. Recién casados se fueron a vivir a San Francisco, California, donde su esposo se especializó en Ginecología y Obstetricia. En ese viaje ella dió a luz a una niña que desafortunadamente murió al nacer. Por complicaciones en el parto Elena quedó estéril, sin embargo, esto no impidió que el matrimonio Collingnon Martínez formaran una familia, y después de regresar a México en 1954, decidieron adoptar dos hijos: María Elena y Carlos Manuel.

Su papel de madre y esposa, no le impidió seguirse cultivando, pues estudió filosofía en clases particulares con el profesor Moreno. Continuó también con sus actividades humanitarias, trabajando en la Maternidad del Viejo Hospital de Belén y participando activamente en el programa de desayunos escolares. De 1955 a 1962 formó parte del Comité Diocesano de Acción Católica. En 1961 fue designada por el entonces Gobernador Licenciado Juan Gil Preciado, para formar parte del Patronato del Hospicio Cabañas del que, un año más tarde, fungiría como presidenta, cargo que desempeño hasta 1991. Trabajó en el programa Probecas, que consistía en entregar apoyos de estudio a los niños y jóvenes con bajos promedios, o bien, a aquellos cuyos padres estuvieran presos. A estas actividades se sumó su trabajo de maestra, dió clases de Historia del Arte en el Instituto Ipala en la década de los años 70.

Elena Martínez era también una estudiosa e intérprete de la Obra de José Clemente Orozco. En 1980 y 1981 el Hospicio Cabañas, del que ella era directora se convirtió en el Instituto Cabañas y se traslado a sus nuevas instalaciones, mucho más cómodas y más adecuada para la formación de los muchachos.

La gestión de Elena al frente del Instituto Cabañas alcanzó grandes logros, en Noviembre de 1979 la sociedad a favor de la adopción internacional con sede en Ginebra, Suiza, invitó al Instituto a integrarse como socio, lo que se llevó a cabo el 27 de abril de 1980. En 1983 por designación del presidente de la república, Miguel de la Madrid, se ordenó que el Instituto Cabañas formara parte del Patronato Nacional del DIF. En 1990, Elena Martínez junto con el asesor legal del Instituto Cabañas, Licenciado Gilberto Moreno Castañeda, diseñaron una iniciativa de reforma al Código Civil del Estado de Jalisco, relativa a la adopción de menores en situación de abandono.

La Señora Elena padeció desde joven una enfermedad llamada "Artritis Reumatoide Deformativa", misma que empezó a manifestarse desde 1957, cuando ella tenía 36 años de edad. Al principio de su enfemedad viajó a Estados Unidos en busca de atención, practicaba alrededor de 400 ejercicios diarios para luchar contra ese mal. Es de admirarse el valor y la dignidad con la que sobrellevó su situación. A pesar de su enfermedad siempre mantuvo la sonrisa en su rostro, por lo que se le llamó la "Dama de la eterna sonrisa", ella solía decir al respecto: "Sonreír no significa que todo va bien, pero que amamos la vida a través del dolor". A consecuencia de su enfermedad y de su edad, en 1991 se retira de la presidencia del patronato del Instituto Cabañas, aún que continuó trabajando sin honorarios, sin voz y sin voto. Elena Martínez de Collignon, murió en Guadalajara Jalisco, el 1 de Noviembre de 1992. El 10 de mayo de 1995, como un reconocimiento a su labor benefactora, el Hospicio Cabañas realizó un Homenaje Post Mortem a la Señora Elena Martínez de Collignon, homenaje promovido por la señora Aída Elizondo de Gil Preciado.

Fuentes: 
Entrevista a la señora María Elena Collignon de Solano, realizada el día 17 de Enero de 2001, en Guadalajara, jalisco.. El Informador, Guadalajara, domingo 24 de enero de 1993. El Informador, Guadalajara, 5 de diciembre de 1992.