Nacimiento y defunción: 
1883-1951
Género: 
Hombre
Actividad: 
Promoción Cultural

Su trabajo como impresor y editor permitió promover la cultura en la Guadalajara de la primera mitad del siglo XX. Fortino Jaime Ibarra nació en 1883 en Hostotipaquillo, Jalisco. Sus padres fueron Don Pablo Jaime y Doña Basilia Ibarra. Estudió la primaria en su lugar de origen. Se trasladó después a Guadalajara para continuar sus estudios, y en 1897, cuando tenía catorce años, ya era uno de los alumnos más distinguidos del Seminario Conciliar de esta ciudad, en donde obtuvo las más altas calificaciones y preseas de honor en las cátedras de gramática, latín y francés. En 1889 se distingue por ser el mejor alumno del Seminario. Sus compañeros de estudio lo reconocen como ejemplo de aplicación en las clases de historia, historia sagrada y religión.

 En 1900 dejó sus estudios del Seminario y de inmediato estableció un negocio de papelería que atendían sus hermanas Daría y Rafaela. En 1911 se hace notar con un pequeño texto llamado Memorias de Don Sebastián Lerdo de Tejada. Al siguiente año se asocia con un amigo de apellido Padilla y dos años después editan el periódico El Vacilón. El primer número de esta publicación salió a la luz pública el 6 de Diciembre de 1914. Sin embargo, no tuvo éxito y pronto deja de editarse al mismo tiempo que se desintegra la sociedad "Jaime y Padilla".

 En 1915, Fortino se asocia con Aurelio Cortés, un afamado comerciante del mercado Corona, con quien estableció una tienda de miscelánea ubicada por la calle de Corona que por desgracia se quemó. Ambos instalan nuevamente su tienda bajo el nombre de "Árbol de Navidad". Su establecimiento se ubicaba en la esquina donde cruzan la avenida Juárez y Corona, lugar que tenía fama en Guadalajara por su amplio surtido y por el esmero y atención de sus dueños. Solían concurrir a esa tienda personalidades como; Manuel Martínez Valadez, Ixca Farias, Carlos Gutiérrez Cruz, Agustín Basave, los padres de la Cueva, Amando J. De Alba y Severo Díaz Galindo, Cornejo Franco, Enrique González Martínez, Agustín Yáñez, Adrián Puga, Alfonso Manuel Castañeda, José Guadalupe Zuno, Enrique Díaz de León, Francisco Ayón Cevallos, Agustín Bancalari y Jorge Bartolomé y Campos.

 Además de atender su establecimiento Fortino se desempeñó como Consejero de la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara en 1916. Hacia 1918, ya desintegrada la sociedad con Cortés, Fortino Jaime trasladó su "Árbol de Navidad" al número 238 de la Avenida 16 de Septiembre. Activo y dinámico, nunca descuidó sus labores de editor. El 4 de Noviembre de 1918 dio a la estampa el primer número de la Revista Azul, magazine miniatura del hogar, cuya edición se prolongó hasta 1920, y cuya colección hoy en día se cotiza a precios elevados. Otro tesoro en ese año es el Libro de Ensayos Críticos del maestro Agustín Basave y del Castillo Negrete.

 En 1918, instala en el fondo de su tienda un taller de imprenta y una mesa de encuadernación, en donde verían la luz de publicaciones como Anáhuac; Misterios de corazón; El alma de las cosas de Amando J. De Alba; El hombre y la Arquitectura de Agustín Basave; y Memorias Tapatías de Dávila Garibi. También fueron editadas por la imprenta de Fortino Jaime una serie de publicaciones jurídicas como el Código de Procedimientos Civiles del Estado de Jalisco. La Ley de Hacienda del Estado, y la Ley Agraria, entre otras. En 1919 de las prensas de Fortino Jaime salió el soberbio Libro escrito por el apacible y cordial Marqués de San Francisco, Don Manuel Romero de Terreros:  Bocetos de la Vida Social en la Nueva España. Para 1928, la imprenta de Fortino Jaime, el "Árbol de Navidad", cambia de lugar ubicándose en la calle Morelos número 487, a donde empezaban a concurrir otros dos preciados y esclarecidos literatos: Adalberto Navarro Sánchez y Ramiro Villaseñor. Casi a finales de 1947 la tienda se mudó a su última residencia: la vieja casona de la esquina de Juan Manuel y Belén.

 Fortino Jaime murió en Guadalajara, Jalisco, el 12 de Febrero de 1951, a la edad de 68 años, sus restos reposan en el panteón de Mezquitán. El 24 de Abril de 1991, el presidente municipal de Guadalajara Gabriel Covarrubias Ibarra, en reconocimiento a la importante labor editorial de Fortino Jaime, aprobó la propuesta de imponerle su nombre a la XXIII Ferial Municipal del Libro y la Cultura de Guadalajara, con carácter de irrevocable. El dictamen del cabildo tapatío fue aprobado por unanimidad y entre otros considerandos mencionaba: " Fortino Jaime Ibarra dedicó toda su vida a fomentar la cultura presentando a la ciudadanía innumerables textos a precios accesibles".

Fuentes: 
1 PARADA Tovar, José de Jesús. Fortino Jaime un genuino promotor de la Cultura. Reportaje del Informador. Diario Independiente, Guadalajara, Jalisco; Domingo 19 de Mayo de 1991.