Siempre Condón

 

Desde tiempos inmemorables el condón ha sido un instrumento utilizado para la prevención de Infecciones de Transmisión Sexual, para evitar embarazos no deseados y también como un implemento para aumentar el goce sexual. ¿Quién lo diría, verdad?

 

La realidad es que dependiendo de  dónde los veas podrás aprovechar todas sus potencialidades.

 

El primer condón conocido lo encontraron en la tumba de Tutankamon. En la antigüedad los preservativos eran fabricados con tripas de animales y un cordel para amarrarlos al pene. Con todo y lo complicado que eso suena, muchos años fueron utilizados para prevenir el nacimiento de hijos fuera del matrimonio, como control de natalidad en las parejas, así como para prevenir la sífilis; una infección que enfermó a muchas personas. Aunque no lo creas, la evidencia ha destacado que en el antiguo Egipto los condones eran un accesorio de placer siendo su meta primordial favorecer el juego erótico.

 

A raíz de que los condones pasaran a ser fabricados con látex, se generó un mayor acceso a los mismos permitiendo así que los costos se redujeran pero además, dio pie a una gran diversidad.

 

Se lograron hacer de colores, darles aroma y sabor para fomentar que los orales tengan un toque especial. Se hicieron condones texturizados para dar una mayor sensibilidad y también preservativos extra delgados que se confunden casi con la piel.

 

Y así como los avances tecnológicos han influenciado casi todos los espacios, el uso de esta alternativa de prevención no se queda atrás: al día de hoy tenemos condones que varían en temperaturas, que se pueden ver en la oscuridad, así como cambiar su tonalidad y algunos

Permiten incluso que las relaciones sean más duraderas pues fomentan que la erección se retarde, ¿impresionante, no?

 

Cuando hablamos de condón en un marco de derechos sexuales siempre debe estar implícito el derecho al placer pues, sin placer, la sexualidad carecería de lo más importante: ser una forma en la que las personas obtenemos un estado de bienestar.

 

Por ello, también debía de haber una alternativa para mujeres. Aunque es cierto que el condón externo o masculino es muy popular en los géneros, muchas mujeres pensaban que también era importante tener una opción que se pudiera elegir sin necesidad de negociarlo con sus

parejas y que además tuviera características basadas en sus necesidades:  así fue como se creó el condón femenino, ahora también conocido como condón externo.

 

Quienes lo han visto se percatarán que es más grande, menos flexible y aparentemente más complejo; sin embargo, tiene muchísimas ventajas:

 

  • Está súper lubricado lo que permite mayor sensibilidad
  • Se puede colocar hasta ocho horas antes de la relación sexual así que ¡puedes anticiparte! 
  • Tiene un aro externo que no sólo te protege al interior sino que también cuida tus labios externos e internos
  • y por si fuera poco, el aro interno que se usa para introducirlo sin ayuda, puede también estimular la cabeza del pene y eso favorecer la práctica sexual. 
  • Además, lo pueden utilizar personas que son alérgicas al látex pues esta hecho de poliuretano. 

 

Pese a estas características tan fantásticas, es menos popular que el otro debido a que es más difícil de acceder a él,  así que, aún tenemos mucho trabajo por hacer.

 

Por último, es importante hablar de los lubricantes. ¿Sabías que la mayor parte de las rupturas de condón tienen que ver con la mala colocación y falta de lubricación?

 

Es cierto: Un condón bien lubricado, puede hacer la diferencia.

 

Puedes hacer una prueba muy sencilla. Sí, ¡justo ahora! No te preocupes, todo está bajo control:

 

1.      Sécate los labios y cierra la boca.

2.      Pasa suavemente un dedo sobre tus labios y presta atención a las sensaciones.

3.      Ahora, mójate los labios y la punta del dedo.

4.      Pasa el dedo suavemente sobre tus labios humedecidos.

 

¿Verdad que hay diferencia? El punto cuatro es más intenso y es que, la lubricación permite que se sienta mejor, que se eviten lesiones y que se rompan los condones. Esto, es sumamente importante ya que si se rompen tienes mayor riesgo a adquirir una ITS y si eres

mujer, quedar embarazada.

 

Muchas mujeres en el mundo refieren que cuando lubrican los condones sienten más placer y, los hombres, hablan de prácticas más duraderas y sin accidentes. Además, que su uso intensifica el toque erótico y eso permite una mayor excitación.

 

Entonces…¿por qué no se usan tanto? Bueno se cree que es por la falta de acceso y de información.

 

Actualmente hay en el mercado cuatro tipos de lubricantes: a base de agua, a base de silicona, a base de petróleo y a base de aceite.

 

Lubricantes a base de agua:

Son los más usados y más recomendados. No son caros ni manchan las sábanas y pueden ingerirse en pequeñas cantidades sin generar riesgo durante el sexo oral. Si usas además otros métodos anticonceptivos, los lubricantes a base de agua son seguros cuando se combinan (principalmente el látex con el diafragma). Son muy accesibles y se consiguen hasta en las farmacias.

 

Lubricantes a base de aceite:

Estos incluyen aceites vegetales. Manchan las sábanas, son aceitosos y con la fricción que se genera en las relaciones. El látex se calienta y ¡Pum! Se rompe el condón. Los lubricantes a base de aceite no son nada recomendables cuando utilizas condones de látex, así que ten

mucho cuidado. De hecho estos lubricantes poco a poco han ido saliendo del mercado.

 

Lubricantes a base de siliconas:

Estos lubricantes son especialmente recomendados para las relaciones duraderas y más rudas. Son muy usados, al igual que el lubricante a base de agua, en las prácticas entre HSH. La gran diferencia es que mantiene su utilidad durante más tiempo, no es pegajoso y son seguros para combinar con el látex. No manchan las sábanas y se quitan lavando con agua y jabón. Lo que si no es muy claro, es que tan seguro es ingerirlos. Se consiguen en Sex Shop y los costos son variados pero si mayores al de base en agua.

 

Lubricantes a base de petróleo:

Definitivamente: ¡Evítalos! La vaselina, el aceite para bebé y todos esas posibilidades que tienes en casa es mejor ignorarlas. Si se usan dentro de la vagina cambian la química aumentando el riesgo a infecciones. Lo mismo pasa si se introducen en el recto. Definitivamente no se pueden ingerir y al igual que los lubricantes a base de aceite, calientan el látex y lo rompen. Para rematar: sí manchan las sábanas, durará para siempre.

 

Ahora ya sabes las opciones que tienes y las que mejor se adecuan a tus necesidades.

 

Recomendaciones:

 

Los lubricantes no se deben aplicar directamente en los genitales, mejor pon unas gotas al interior del condón y otras al exterior: ¡hasta embarrarlo puede servir de pretexto!

 

Algunas veces, si te excedes, puede favorecer que el condón se introduzca. Así que como en todo: ¡más vale practicar!

 

Ahora ya lo sabes, elegir siempre condón es una alternativa ultra placentera.

 

En Jalisco, te invitamos a la conmemoración del 13 de febrero, Día Internacional del condón, en el que tendremos varias actividades en Zona Metropolitana e interior del estado:

 

Accede al condón acudiendo por ellos a los Centros de Salud, a los Servicios Amigables y a COESIDA; espacios libres de prejuicios y discriminación.

Aprovecha para hacerte una prueba de VIH, sífilis o Hepatitis C; son gratuitas y el resultado está en 30 minutos.

Participa en el Live “Hablemos de Condones” que se llevará a cabo el 19 de febrero a las 11:00 horas, como cierre de las actividades. Enlace: http://gobjal.mx/HablemosDeCondones

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