Paola Llamas Poeta gastronómica y tortuga ninja

 

 

 

La gastronomía ha logrado convertirse en un agente de inspiración para el arte en sus distintas manifestaciones. Ejemplo de ello es el trabajo de Paola Llamas Dinero, quien además de ser poeta y promotora de lectura y creación literaria en nivel preparatoria, también tiene su propio negocio de tortas ahogadas, al cual nombró: Las Tortugas Ninja, Adolescentes y Mutantes. 

 

Su amor por la poesía emergió durante el bachillerato, tras la decisión de cursar el taller de Luvina Joven. El vínculo que estableció con este concepto la haría volver años más tarde para realizar allí su servicio social y prácticas profesionales como estudiante de la licenciatura en Letras Hispánicas de la Universidad de Guadalajara. Eventualmente, su vocación de transmitir el gusto por la literatura permitió que se convertiría en una de sus coordinadoras literarias.

 

En sus palabras: “La poesía es una forma de rebeldía para defenderse a uno mismo, para encontrarse y hacer de ella lo que te plazca. Luvina tiene doce años de existir, es una suerte que haya espacios como este para acercar la poesía a los jóvenes y me llena de orgullo ser parte de este proceso de enamoramiento”.

 

Hasta hace poco, el camino de Paola vislumbraba una sola vereda, sin embargo, meses atrás comenzó a cultivar la idea de incursionar en un ámbito típico de Guadalajara, pero alejado de la escritura. Luego de afianzar el rumbo, en diciembre de 2019, junto a su novio Armando Huerta decidió embarcarse en el deleitable mundo de las tortas ahogadas. 

 

El resultado fue Las Tortugas Ninja, un espacio que evoca a la época de los noventa por ser una casa con muebles clásicos y personajes muy reconocibles, “que te invitan a ser niño otra vez”, señaló Paola.

 

El concepto de las tortugas nace de la broma común de decirle así a las tortas ahogadas, pero junto a Armando agregaron “ninjas” a la ecuación. “La comida sabe mejor cuando se ve bien, fusionamos lo visual con lo poético y nostálgico. La experiencia de venir aquí parte desde el recuerdo y lo que puede llegar a provocar en ti este sitio”.

 

Altamente influenciada por la tradición tapatía, el logo de su local es un tributo al de las tortas ahogadas “El Güerito”, con la sutil variación de que aquí se está comiendo una tortuga ninja. 

 

Aunque su historia es reciente, Paola y Las Tortugas Ninja nos demuestran que con una buena idea y mucha pasión siempre se puede llegar a innovar. 

Por todo lo anterior, si vienes a Guadalajara no dejes pasar la oportunidad de comer aquí, donde también hay ejemplares clásicos de este platillo bajo el nombre Splinter. Pero, si te sientes con ganas de experimentar, prueba cualquiera de las siguientes alternativas: Leonardo, Miguel Ángel, Rafael y Donatello, todas dueñas de su propia personalidad. 

 

Las Tortugas Ninja. 

Prisciliano Sánchez 1037. 

Martes a domingo de 9:00 a.m. a  5 p.m.