El transporte público vuelve a ser un servicio, antes que un negocio

 

 

 

Para recuperar el control del transporte público como un servicio, lo primero que tenemos que hacer es ordenarlo. 

El último intento de reordenamiento de rutas en la ciudad fue en 2001, sin la validación de los municipios y mucho menos en consenso metropolitano. En ese entonces, el AMG tenía una población de 3’752,5971 habitantes. Después de 18 años ha crecido 35.6% por ciento, es decir, cuenta con 5’089,3472 habitantes y abarca nueve municipios. 

En todo ese tiempo, se privilegió el interés privado sobre el servicio público, ya que a petición de los transportistas se hacían ajustes individuales a los derroteros. Además, las modificaciones de las rutas se hicieron como parches, sin proyectar una red integral. Esto ha ocasionado que la red actual de transporte tenga corredores desordenados, con rutas encimadas, sin articulación funcional para los usuarios, ni un sistema de información útil para trasladarse. En contraparte, hay zonas donde por años se ha requerido el servicio y no hay quien lo preste.

Con la aprobación del Mapa Base para la Cobertura del Transporte Público en el AMG, por primera vez, la ciudad se plantea una meta para la reestructuración del transporte público.

Vamos hacia un sistema en red que propicie el orden en el transporte público, que reduzca la competencia y el sobreposicionamiento entre rutas.

El mapa se generó con criterios técnicos para la reestructuración de rutas:

  1. Garantizar la cobertura: el mapa base permitirá conectar las colonias (centralidades) que hoy no tienen servicio. 

  2. Diseño de un modelo integrado: por primera vez se reestructuran las rutas pensando en una red que alimente al transporte masivo.

  3. Red como insumo para los planes de operación del transporte: el mapa base es el insumo elemental para que la Secretaría de Transporte elabore los planes de operación que las empresas deberán acatar una vez que migren al modelo Mi Transporte.

  4. Modelo dinámico: este mapa es la base para la reestructuración de las rutas; a partir de ahora la incorporación de cada uno de los corredores masivos —como la Línea 3, Peribús y Línea 4—, requerirá que el modelo se actualice.

  5. Diseño de rutas basado en el POTmet: el ordenamiento territorial metropolitano es la base para la reestructuración de las rutas. Una vez implementadas las modificaciones, el 96% de las centralidades metropolitanas contarán con el servicio de transporte público.

 

 

 

La red actual se incrementa en un 28% los kilómetros lineales y las hectáreas de cobertura del servicio de transporte público. Con esta red y los programas de operación se logrará una reducción del 30% en los tiempos de espera en troncales.