Fundación de la Institución del Ministerio Público
Desde
su fundación en 1531 en Guadalajara existió una autoridad denominada Alcalde
Mayor, que se encargaba de velar para que se impartiera la justicia;
posteriormente se desarrolló la costumbre de elegir Alcaldes Ordinarios que se
dedicaban a juzgar en las materias civil y criminal en primera instancia con
apelación al gobernador.
Para 1549 contaban con el auxilio del
Alguacil Mayor y sus Tenientes, quienes se encargaban de vigilar, perseguir y
aprehender a los delincuentes.
Se dice
que en 1560 cuando hace su entrada a Guadalajara la audiencia de Nueva Galicia,
experimentó un notable aumento en sus actividades sobre todo en el ramo penal,
si bien, en los procesos penales, los juzgadores seguían siendo los encargados
expresamente de averiguar, perseguir y aplicar el Derecho.